Camila Maya

Declaración de artista:

La experiencia de carencia de visión por un tiempo brindo a mi ser llenarse de reconocimientos táctiles y sonoros, es allí donde se construye el primer cimiento de mi trabajo, Creer en una ceguera blanca y una memoria frágil es el inicio de mi cuerpo, donde tomar el olvido, la palabra, el recuerdo, la carencia o la ausencia permiten reconocer el espacio y el habitar da cuenta de cómo la vista nos proporciona el recuerdo casi intacto de las cosas, pero ¿Qué pasa cuando el recuerdo de una experiencia se crea partiendo de los demás sentidos? ¿Y cuándo es que el olvido llega blanco como la ceguera a cubrirlo todo con una seda como si la memoria fuese ese hogar que se deshabita y solo quedan sus muebles fantasmales con su seda para que el polvo no los consuma?

Reconozco y doy cuenta de las perspectivas que generan la experiencia de una imposibilidad visual, que condicionan mi relación con el mundo, De esta manera, en mi memoria habitan aromas y texturas de plantas, así como los sonidos de cada uno de sus nombres; a través del análisis del recuerdo y la memoria, del reconocimiento táctil de la realidad, creo palabras, sonidos e imágenes traducidas al braille y lenguajes musicales, que relaciono con plantas curativas para infecciones oculares, objetos y espacios articulares de mi casa de infancia, deviniendo en instalaciones que exponen la fragilidad humana y otros modos de ver.

(Su) enigma (…), es incurable para el que no le conoce completamente, (…) y para el que no está como dentro (suyo…).

(He) vivido mucho tiempo con (ella), y (esta) existencia, idéntica por el hábito y por el amor, (…) su armonía y disonancia, su padecimiento y su calma.

(Soy) su salud y ella es (mi) enfermedad. La curación (…) consiste en volver a estar (juntas). (Michelet, 1861, p. 307).

Proyecto El frágil cuidado de una ausencia. Instalación (videos, fotografías, bolsitas de tela y tela), dimensiones variables, 2018-2019